Ya casi cumplo 30 años en esta maravillosa aventura que es vivir y a lo largo de esta travesía he tenido la fortuna de contar con personas que me orientan, enseñan y acompañan. He aquí lo que he entendido y aprendido de la persona que sin duda más me ama y a quien más amo.
Un hombre de verdad tiene la sabiduría para aprender y la humildad para enseñar.
Un hombre de verdad trabaja, estudia, lucha por sus sueños y ayuda a sus semejantes aunque no los conozca.
Un hombre de verdad sabe que nada es más importante que su familia y sus amigos y siempre tiene tiempo para ellos.
Un hombre de verdad seca sus lágrimas y se levanta para seguir su camino por difícil que este sea.
Un hombre de verdad guarda sus quejas y actúa para cambiar su realidad.
Un hombre de verdad no busca culpables, encuentra soluciones y tiene la humildad para compartirlas con sus semejantes.
Un hombre de verdad trata a sus subordinados con dignidad y a sus superiores con respeto.
Un hombre de verdad no juzga los errores de sus semejantes, trata de entenderlos.
Papá tú has sido un hombre de verdad y quiero seguir tus pasos a pesar de que nuestros caminos son tan lejanos.
Gracias papá
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